En esta serie, varios planos conviven a un tiempo, creando un espacio inquietante y enigmático, aparentemente abstracto y que, sin embargo, es fiel reflejo de la realidad. Una realidad efímera y fugaz, fruto del instante, que marca con su presencia el ritmo vertiginoso de la ciudad, de los viajes, de los cambios, de la prisa y el caos de la vida cotidiana…y, de pronto, la imagen se congela, mostrándonos como en un hechizo, el equilibrio, la calma, el juego de luces y colores, y nos damos cuenta de que la belleza puede estar en todas partes si miramos con los ojos del alma.
En esta serie, varios planos conviven a un tiempo, creando un espacio inquietante y enigmático, aparentemente abstracto y que, sin embargo, es fiel reflejo de la realidad. Una realidad efímera y fugaz, fruto del instante, que marca con su presencia el ritmo vertiginoso de la ciudad, de los viajes, de los cambios, de la prisa y el caos de la vida cotidiana…y, de pronto, la imagen se congela, mostrándonos como en un hechizo, el equilibrio, la calma, el juego de luces y colores, y nos damos cuenta de que la belleza puede estar en todas partes si miramos con los ojos del alma.
En esta serie, varios planos conviven a un tiempo, creando un espacio inquietante y enigmático, aparentemente abstracto y que, sin embargo, es fiel reflejo de la realidad. Una realidad efímera y fugaz, fruto del instante, que marca con su presencia el ritmo vertiginoso de la ciudad, de los viajes, de los cambios, de la prisa y el caos de la vida cotidiana…y, de pronto, la imagen se congela, mostrándonos como en un hechizo, el equilibrio, la calma, el juego de luces y colores, y nos damos cuenta de que la belleza puede estar en todas partes si miramos con los ojos del alma.
Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Estoy de acuerdoMás Información